El poder de sostener
- Rodrigo Joaquín del Pino

- 30 may
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Todo lo que entra en contacto con lo Absoluto se vuelve absoluto. Así como el hierro, que es duro y frío, cuando permanece en contacto con el fuego, se vuelve caliente y maleable.
Por eso, la práctica espiritual consiste en sostener el fuego incesantemente. Entonces, incluso un corazón endurecido puede ablandarse y transformarse.
Sin embargo, cuando la persona no se encuentra en la modalidad de la bondad o sattva guna, resulta muy difícil sostener el fuego. Y sin continuidad, no hay transformación.
Por eso, son tan necesarias la práctica y la actitud: dos fuerzas nuevas en el alma dormida. La práctica constante y una actitud favorable sostienen el fuego día tras día.
Al sostener un fuego continuo, aquello que era duro y frío se vuelve caliente y flexible. Esta es la alquimia original.
Rodrigo Joaquín del Pino
Trascendencia Humana



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